viernes, 22 de julio de 2011

39














Pues si, ese es el prefijo internacional de Jamaica y también la edad que tengo desde el pasado día 15 de julio. 39 años desde que Elena - otra gran madre - entre dolores y en un caluroso año 1972 me pusiera las pilas de la vida como a las maquinitas. "Pepito el ye-ye" dice que me llamaban las enfermeras de un antiguo hospital de provincias. Hoy mantengo la primera parte del nombre, incluso más allá del ámbito familiar lo que me hace a veces sonreír.

39 También es el nombre de una canción de Queen http://www.youtube.com/watch?v=pAnpGXPYAIQ que tampoco es para tanto, este grupo nunca ha estado entre mis favoritos aunque con la edad a esta gente se le va tomando más cariño.

39 es un artículo de la Constitución Española donde dice que "los poderes públicos aseguraran la protección social, económica y jurídica de la familia". Encaje de bolillos van a tener que hacer esos poderes, en la actualidad asistimos perplejos a desalojos de familias que no pueden asumir hipotecas de pisos sobrevalorados por una burbuja inmobiliaria que a todos nos ha saltado en las narices y a muchos ha estafado.

Hasta los 39, según los expertos, es la edad ideal para ser madre. Lógicamente no voy a ser madre, pero desde mi experiencia de padre tengo que recordar a todas las que no se hayan puesto manos a la obra que es un dato médico/estadístico que no tiene en cuenta las energías necesarias para criar a uno o dos (como es el caso) mostruitos que pasan a ser en esta edad una prioridad a todos los niveles.

¿Y ahora qué? dicen que la crisis de los 40, cuyos síntomas más claros suelen ser la necesidad de sentirse joven de nuevo y la búsqueda de nuevas experiencias que se han perdido con la edad o que en su día no pudieron experimentarse. Aquí la espero, pero os digo, estoy seguro que no voy a viajar a países exóticos ni a saltar en paracaídas, por lo demás que "nos quiten lo bailao en el chiringuito".





lunes, 16 de mayo de 2011

¡A la calle!














"He visto las calles ardiendo otra vez" era el estribillo que salía de la garganta de Fermin Muguruza en los inicios de Kortatu. Este fin de semana parece que ha vuelto a España el tufillo a mani reivindicativa de finales de los ochenta e inicio de los noventa. Cuando se decía vamos a hacer una cosa que empieza por h y ya se estaba ocupando el rectorado o la Gran Vía. Esta vez, entre otras, ha hecho falta una crisis económica mundial, cinco millones de parados, una reforma laboral y la intensa convocatoria a través de las redes sociales para sacar al menos a los jóvenes a la calle. La última vez hizo falta una guerra.

Ya no solo a la juventud, a la ciudadanía le cuesta salir de sus cómodos sofás a patear la calle y reivindicar un futuro más prometedor. Hoy al mirar esta fotografía sólo puedo pensar en la heterogeneidad que percibo, en la diferencia más que en las identidades. Es hay donde están las dificultades, no hay bloque, no existe una línea identitaria, cada uno gritando consignas desde su trono y las más ruidosas las que van contra otros: el enemigo común, los políticos y los banqueros.

Tal vez sea el fin de las ideologías o la falta de su entendimiento, tal vez la forma de desdeñar una democracia basada en un sistema de partidos cada vez más rígido, donde los mensajes no buscan reforzar un país, si no una marca. Tal vez sea una reacción lógica a la crisis social y a la falta de liderazgo de sindicatos y colectivos de lucha tradicionales. Se pide dar un paso adelante e intentar una democracia real. Pues señores el domingo hay unas elecciones y nos atacan por un flanco.

Podéis poner música para leer


Reacción acción: totalmente de acuerdo.